Se dice que las noches mexicanas solo suceden en septiembre: amigos, mariachi, comida típica, fuegos artificiales y brindis. Pero en México, no necesitamos esperar al 15 de septiembre para encontrar un motivo para juntarnos. A veces basta un plan improvisado después de la oficina o ese pretexto que alguien se inventó para reunirse y hacer de un martes cualquiera un viernes con recuerdos divertidos que terminan siendo un storytime.
En septiembre un gran pretexto es la temporada de chiles en nogada, en donde Freixenet Rosé se suma a la mesa para celebrar con frescura, acidez y notas frutales que acompañan los sabores del platillo, equilibrando la cremosidad de la nogada y refrescando cada bocado. Y cuando aparecen los tacos al pastor –porque siempre terminan apareciendo– sus burbujas encuentran en el adobo, la piña y este toque picante que hacen el match perfecto para seguir disfrutando.
Y si el plan es compartir, que sea para todos. Freixenet Alcohol Free 0.0% mantiene el ritual del brindis sin alcohol, para que nadie tenga que quedarse fuera de la conversación, la mesa o el momento. Una alternativa que conserva los aromas y sabores naturales de la uva gracias a su proceso de elaboración, ideal para quienes quieren disfrutar a su manera.

Con Freixenet no todo tiene que estar perfectamente planeado para sentirse especial. Una mesa con buena comida, el playlist correcto, amigos que llegan de la nada y el toque burbujeante del vino, pueden ser suficientes para convertir cualquier encuentro en el momento que termina en stories, fotos borrosas y un “hay que repetirlo”. Porque cuando la compañía es buena, hasta el plan más casual puede sentirse como una noche mexicana.
Y quizá ahí está la verdadera magia de estas noches, en hacer espacio para disfrutar hasta el más mínimo detalle. Una sobremesa que se alarga, una conversación que se pone buena o una canción que vuelve inolvidable el momento. No hacen falta los fuegos artificiales o los mariachis para que sea una buena historia que contar.
Porque celebrar también es eso, darle valor a lo cotidiano, compartir sin complicaciones y disfrutar cada momento como si fuera una ocasión especial. Freixenet hace que esas noches que empiezan de una manera espontánea, terminen siendo mucho más de lo que esperábamos. Este septiembre, celebremos las tradiciones y las nuevas historias, porque todavía hay mucho por vivir. Hay Mucho por Vivir — descúbrelo en @FreixenetMex