Los sabores que nos hacen recordar: El Tajín rinde homenaje a Oaxaca con su Menú de Ofrenda

  • La chef Dulce Velasco, junto con la chef Ana Arroyo, presenta “Biye’”, una propuesta inspirada en la riqueza gastronómica de Oaxaca y las tradiciones del Día de Muertos.
  • Moles, antojitos de maíz e ingredientes tradicionales dan vida a un recorrido culinario que celebra la identidad y los sabores de la cocina oaxaqueña.

En México, recordar también es cocinar. El aroma de un mole recién preparado, el chocolate caliente o el pan que alguna vez compartimos en familia tienen la capacidad de transportarnos a otros momentos y acercarnos a quienes ya no están. Esa conexión entre la cocina, la memoria y las tradiciones inspira “Biye’”, el Menú de Ofrenda 2026 de El Tajín, una creación de la chef Dulce Velasco, presentada junto con la chef Ana Arroyo, que este año rinde homenaje a la riqueza culinaria de Oaxaca.

El Día de Muertos es una de las celebraciones más entrañables de México, una época en la que las familias preparan los platillos favoritos de sus seres queridos para recibirlos simbólicamente de regreso a casa. Más allá de las flores de cempasúchil, las veladoras y el copal, la comida ocupa un lugar esencial en las ofrendas: es una expresión de cariño, identidad y recuerdos compartidos.

En Oaxaca, esta celebración adquiere una riqueza particular. Sus altares reúnen preparaciones como el mole negro, los tamales, el chocolate y el pan de yema, mientras las calles se llenan de comparsas, flores y expresiones culturales que reflejan las costumbres de sus comunidades. Es precisamente esta relación entre gastronomía y tradición la que da origen a “Biye’”, palabra zapoteca que significa ofrenda o altar de muertos.

Con esta inspiración, Dulce Velasco diseñó un menú que recupera ingredientes, técnicas y preparaciones emblemáticas de la cocina oaxaqueña, reinterpretándolos desde su propia visión gastronómica y en sintonía con la filosofía de El Tajín de preservar y difundir la riqueza culinaria de México.

La experiencia comienza con memelitas oaxaqueñas, elaboradas con tortillas de maíz, asiento, chorizo y queso de aro, así como una tetela bicolor rellena de queso de cabra, servida sobre mole amarillo de San Raymundo Jalpan.

Entre las sopas destaca una crema de camote morado, perfumada con canela y hoja santa, acompañada de pan de yema y queso fresco. También se presenta un caldo aromático de chepiles y chochoyotes, con vegetales de temporada, que evoca los sabores de la cocina campesina.

Los platos fuertes tienen como protagonistas dos preparaciones representativas de la gastronomía oaxaqueña: el mole negro con lengua, de sabores profundos y especiados, y el cerdo con manchamanteles, una combinación de chiles, especias y notas afrutadas que refleja la complejidad de los moles tradicionales.

Para cerrar, la chef propone una calabaza en tacha, elaborada con piloncillo y especias, acompañada de una preparación láctea y un crumble de semillas de calabaza, que aporta un contraste de texturas a uno de los postres más representativos de la temporada.

A través de esta propuesta, Dulce Velasco pone en valor la diversidad de la cocina oaxaqueña y su estrecha relación con las celebraciones populares, mientras que Ana Arroyo reafirma el compromiso de El Tajín de abrir espacios para que nuevas interpretaciones de la gastronomía mexicana encuentren su lugar en la mesa.

“Biye’” es una invitación a celebrar el Día de Muertos a través de sus sabores, a reconocer las historias que acompañan cada receta y a disfrutar de una cocina que encuentra en sus raíces una fuente permanente de inspiración.

Porque hay sabores que nunca se olvidan y recetas que, cada vez que vuelven a prepararse, mantienen viva la presencia de quienes nos las enseñaron.